Sant Jordi es un núcleo del término de Palma con alma de pueblo, situado en el Pla de Sant Jordi, la gran llanura agrícola al este de la ciudad, junto al aeropuerto de Son Sant Joan y a un paso de s’Aranjassa.
Tiene raíces antiguas: ya en el siglo XV hay constancia de una iglesia y un pequeño núcleo de población, en una zona históricamente agrícola y ganadera. Buena parte del Pla fue durante siglos terreno inundable —en algunos tramos por debajo del nivel del mar— hasta su desecación.
Mantiene un carácter rural y un fuerte sentimiento de pueblo, con sus fiestas patronales y, sobre todo, la popular Fira del Caragol (feria del caracol), una de sus grandes citas.
No es un destino monumental, sino un lugar para conocer la Palma de interior, agrícola y de tradiciones, lejos de la imagen costera de la ciudad.