Que llueva en Palma no estropea el viaje: la ciudad tiene suficiente patrimonio bajo techo para llenar dos días enteros, y además el casco antiguo es estrecho y porticado en muchos tramos, así que se camina razonablemente bien con paraguas. Los episodios de lluvia aquí suelen ser intensos pero cortos.
El plan B, ordenado
- La visita larga: la Catedral y, pegado a ella, el Palacio de la Almudaina. Dos interiores grandes, a un minuto uno de otro.
- Museos: el Museo de Mallorca, Es Baluard, el CaixaForum del Gran Hotel, el Museo Fundación Juan March o el Palacio March. La ruta de museos los reúne todos.
- Mercados: el Olivar y el de Santa Catalina están cubiertos y son un plan en sí mismos. Por la mañana.
- Iglesias y claustros: el claustro de Sant Francesc es porticado; la ruta de iglesias y conventos da para toda una tarde sin salir del casco antiguo.
Todos los lugares que se visitan bajo techo
Comprueba el horario de cada sitio en su ficha: en temporada baja muchos acortan la jornada y algunos cierran domingos y lunes.








