Jaume III es la gran avenida comercial de Palma, abierta a mediados del siglo XX entre el paseo del Born y el antiguo cauce del torrente de la Riera, hoy Passeig de Mallorca. Su rasgo distintivo son los soportales a ambos lados, con columnas que sostienen las fachadas.
El conjunto responde a un lenguaje unitario de inspiración neoclásica y neobarroca, algo poco frecuente en la ciudad. Merece la pena recorrerla por su coherencia arquitectónica y porque explica muy bien cómo se transformó Palma en los años cuarenta y cincuenta.
Nace del llamado Plan Alomar, el plan de reforma interior de Palma redactado por el arquitecto y urbanista mallorquín Gabriel Alomar Esteve y aprobado el 12 de febrero de 1943, inspirado en las reformas haussmannianas de París. El plan preveía abrir varias grandes vías, entre ellas esta, además de la avenida de Antonio Maura, la Vía Sindicato y la actual calle Colom.
Las obras arrancaron en 1949 y se prolongaron en fases a lo largo de los años cincuenta. Otras piezas del mismo plan tardaron décadas o no llegaron nunca: la plaza Mayor no se terminó hasta los años setenta y los ejes previstos hacia el Temple y sa Ferreria no se ejecutaron jamás.