Cala Estància es una pequeña playa de arena del este de la bahía, junto a Can Pastilla, de unos 220 metros de longitud. Es una de las calas más recogidas y agradables de la zona de la Platja de Palma.
Su gran baza son las aguas: poco profundas, tranquilas y bien protegidas, lo que la convierte en una playa especialmente cómoda para familias con niños. Está bien equipada, con bares, restaurantes y alquiler de tumbonas y sombrillas.
Queda muy cerca del aeropuerto, así que es habitual ver pasar los aviones, un detalle que para muchos forma parte de su encanto.
Es una buena alternativa a la gran Platja de Palma cuando se busca algo más pequeño y resguardado sin alejarse de los servicios.