Can Bordils es una de las casas señoriales más antiguas de Mallorca, en la calle de l’Almudaina, en pleno corazón del casco antiguo. Sus orígenes se remontan, como mínimo, a la época islámica.
En tiempos de la conquista de 1229 la casa pertenecía a un judío, Maimó Beniferaix; desde el siglo XV fue de los Sureda-Zanglada y, más tarde, de los Bordils, que le dan nombre. De aquella historia quedan dos ventanas renacentistas con los escudos de las familias.
Tiene un detalle excepcional: sobre la casa se apoya el arco de la Almudaina, una de las antiguas puertas de la ciudad romana, y en su fachada lateral asoman restos de la muralla romana. El patio es de planta cuadrada, en forma de claustro, con arcos en los cuatro lados y un artesonado del siglo XVI.
Desde 1988 alberga el Arxiu Municipal de Palma, lo que permite visitarlo de forma gratuita y ver de cerca uno de los patios con más historia de la ciudad.