Los Baños Árabes, o Banys Àrabs, son el único resto significativo de la arquitectura musulmana que se conserva en Palma, y uno de los pocos de toda Mallorca. Se levantaron en torno a los siglos X-XI, cuando la ciudad se llamaba Madina Mayurqa y era un próspero centro cultural y comercial del mundo islámico. Probablemente formaban parte de la residencia de un noble musulmán.
Lo que ha llegado hasta hoy es, sobre todo, la sala caliente: un espacio cuadrado cubierto por una cúpula de ladrillo con pequeñas claraboyas, sostenida por doce columnas. Junto a ella se conserva una sala anexa que servía de zona templada. El conjunto seguía el modelo de las termas romanas, con salas a distinta temperatura y calor distribuido bajo el pavimento.
Hoy los baños se encuentran dentro del jardín de una antigua casa señorial, un pequeño oasis de naranjos y plantas mediterráneas en pleno casco antiguo. La visita es corta y económica, e incluye un vídeo que explica cómo funcionaban. No esperes un gran monumento: es modesto, pero su valor histórico es enorme.
Es una parada ideal para hacer un alto tranquilo entre las calles del centro. Está muy cerca de la Catedral y de la zona de Sa Calatrava, así que encaja bien en cualquier recorrido por la Palma histórica.