El Terreno es un barrio residencial colgado entre el Paseo Marítimo y el bosque del castillo de Bellver, al oeste del centro. Empezó a urbanizarse a mediados del siglo XIX como zona de veraneo de la burguesía palmesana y de los indianos enriquecidos en América, que llenaron sus laderas de villas con jardines y árboles exóticos.
Su primer vecino conocido fue, ya en 1777, el pintor y naturalista de la Casa Real Cristóbal Vilella. Con el tiempo, el barrio se volvió cosmopolita y bohemio: a principios del siglo XX abrieron sus primeros grandes hoteles y se instalaron artistas y escritores extranjeros.
Su época dorada llegó entre los años cincuenta y setenta, cuando la zona de la plaza Gomila fue el centro de la noche de Palma: salas de fiesta legendarias, glamur y un ambiente cosmopolita por el que pasaron estrellas internacionales del cine y la música. Después vino la decadencia, y hoy el barrio intenta recuperar su brillo.
Más allá de su historia festiva, El Terreno ofrece calles empinadas con villas señoriales, vistas a la bahía y la cercanía del bosque de Bellver, el gran pulmón verde de la ciudad.