La Iglesia de la Misión es un templo barroco del casco antiguo de Palma, en la calle de la Missió, muy cerca de la basílica de Sant Miquel. Está dedicada a San Vicente de Paúl, fundador de la Congregación de la Misión, los llamados misioneros paúles.
La congregación fue invitada a Mallorca en 1722 para dedicarse al apostolado rural. La iglesia se empezó a construir en 1739 y se bendijo en 1764, y forma parte del antiguo Convent de la Missió, hoy reconvertido en un hotel con restaurante de alta cocina.
Su gran joya es el retablo mayor: una obra rococó chapada en pan de oro, de Fray Albert Borguny, considerada el máximo exponente de este estilo en Mallorca (el mismo autor firmó también el retablo de Santa Eulàlia).
Es una parada discreta pero interesante para quien recorre el barrio de la Missió, entre Sant Miquel y la Plaça Major.