El Faro de la Riba es el antiguo faro del puerto de Palma: una torre de piedra de principios del siglo XX que durante casi ochenta años marcó la entrada a los muelles y el final del paseo de la Riba, uno de los lugares de paseo más populares de la ciudad en aquella época. Hoy ya no alumbra, pero sigue en pie dentro del recinto portuario y se ha convertido en la imagen institucional de la Autoridad Portuaria de Baleares.
Lo proyectó en 1899 el ingeniero Juan Malberti Rigo, director de la Junta del Puerto de Palma entre 1874 y 1912 y responsable de buena parte del puerto moderno, y se inauguró el 1 de noviembre de 1903. Se electrificó en 1918 y desde 1966 funcionó con un sistema electro-gas. Su luz se caracterizaba por dos ocultaciones más una cada doce segundos, la señal con la que los barcos lo identificaban de noche.
Se apagó definitivamente en 1982, cuando la prolongación del muelle lo dejó lejos de la bocana y fue sustituido por nuevas balizas. En lugar de derribarlo, el edificio se desmontó piedra a piedra, numerando cada pieza, y se volvió a levantar en su emplazamiento actual, en el gran vial que vertebra los muelles comerciales. Es, por tanto, el mismo faro de 1903 trasladado unos metros, no una réplica.
Conviene saber que está en zona portuaria de acceso controlado, así que no se puede llegar hasta su pie como turista: se contempla desde el entorno del Moll Vell y de la Estación Marítima, y encaja bien en un paseo por el puerto que termine en el Faro de Portopí, donde se conserva y expone su antigua maquinaria electro-gas.