Cal Comte de Montenegro es uno de los casales señoriales del barrio de la Llotja, en el número 2 del carrer de Montenegro. Perteneció a los condes de Montenegro, de la estirpe Despuig, una de las principales de la nobleza mallorquina. El edificio junta dos épocas en una sola casa: un patio de origen gótico y una fachada renovada después en barroco.
Lo que hay que mirar está en la fachada. Sobre los dos portales se abren balcones de piedra con barandillas de hierro forjado, y entre ellos hay un gran escudo de armas de los Despuig rematado por una larga inscripción latina. Esa inscripción es lo que identifica la casa sin lugar a dudas: está dedicada a Ramón Despuig y Martínez de Marcilla, nacido en Palma en 1670 y muerto en La Valeta en 1741, que fue Gran Maestre de la Orden de Malta desde 1736 hasta su muerte. De ahí la cruz de Malta que aparece en el escudo.
La casa dio más de un nombre a la historia de la isla. Aquí nació en 1745 el cardenal Antoni Despuig, y el Gran Maestre de la inscripción era hijo del primer conde de Montenegro, Ramón Despuig i Rocabertí. Un solo apellido, una casa, y dos siglos de peso en Mallorca: eso es lo que está contando la fachada.
Hoy se contempla desde la calle. Está a dos minutos andando de la Lonja y del Consolat de Mar, en un tramo de calles estrechas que se recorre sin prisa, así que lo natural es encajarla en ese paseo por la Llotja en vez de venir a verla sola.
