El Casal Solleric, también conocido como Can Morell, es uno de los grandes palacios señoriales de Palma y el más visible de sus famosos patios: se asoma al Passeig del Born, en pleno corazón de la ciudad. Se construyó hacia 1763 para los marqueses de Solleric, en un estilo barroco mallorquín que coquetea ya con el rococó y el neoclasicismo.
Su patio está considerado el «rey» de los patios de Palma: amplio, de luz cálida, con elegantes arcos rebajados bajo los que se despliega una magnífica escalera imperial y una barandilla de hierro forjado. Es uno de los rincones más fotografiados de la ciudad.
Desde que el Ayuntamiento lo adquirió en 1975, funciona como centro de arte: en sus salas y en la planta noble se programan exposiciones de arte contemporáneo que cambian a lo largo del año. El contraste entre la arquitectura del siglo XVIII y las instalaciones actuales es parte de su encanto.
La entrada es gratuita, así que merece la pena asomarse aunque sea un momento: aunque las habitaciones no conservan el mobiliario original (salvo una cama del siglo XVIII), el patio y la escalera bien justifican la visita.
