El Baluard de Sant Pere es uno de los dos únicos baluartes que sobrevivieron al derribo de la gran muralla renacentista de Palma. Se levantó en el último cuarto del siglo XVI, hacia 1575-1578, dentro del nuevo cinturón defensivo diseñado por el ingeniero italiano Giacomo Palearo, apodado «El Fratín».
Por su gran tamaño y su posición estratégica sobre el mar fue una pieza clave en la defensa de la ciudad, hasta el punto de albergar una de las escuelas de artillería más prestigiosas de Europa. En su interior conserva un enorme aljibe que abastecía de agua al barrio del Puig de Sant Pere y a los barcos del puerto.
Dejó de tener uso militar en 1952 y estuvo a punto de desaparecer: en 1963 sus nuevos propietarios llegaron a intentar volarlo con explosivos para construir. La reacción ciudadana lo salvó y fue declarado conjunto histórico-artístico, lo que permitió su recuperación.
Desde 2004, sobre el baluarte se asienta Es Baluard, el museo de arte moderno y contemporáneo de Palma. Pasear por su perímetro amurallado, con la bahía a un lado y la ciudad al otro, es una de las mejores formas de imaginar la Palma fortificada de hace siglos.