El Hostal Cuba es uno de los edificios más reconocibles del barrio de Santa Catalina y un emblema del modernismo de Palma. Su torre esquinera, en el cruce de Sant Magí, es una imagen muy característica del barrio.
Se construyó en 1904, obra de Gaspar Reynés i Coll, como vivienda particular de Rafael Juan Roca, un emigrante de Santa Catalina que regresó con fortuna. Tras la Guerra Civil la familia lo vendió y el edificio se convirtió en el Hostal Cuba, un modesto alojamiento frecuentado por marinos y pescadores, con un bar que se hizo popular en la ciudad.
Está declarado Bien de Interés Cultural y conserva su fachada y estructura originales, con la limpieza de líneas y los ornamentos florales propios del modernismo. Hoy es un hotel boutique que mantiene esos elementos.
Uno de sus atractivos actuales es el Skybar, una terraza en lo alto con vistas panorámicas de la bahía, el puerto y la Catedral.