Interior de la iglesia del convento de Santa Magdalena de Palma, con la nave y la cúpula sobre el crucero

Iglesia de Santa Magdalena

La iglesia de Santa Magdalena pertenece a un convento de canonesas de San Agustín con orígenes medievales, aunque el templo que vemos hoy se levantó en el siglo XVIII, cuando se reconstruyó buena parte del monasterio. La comunidad sigue activa, fiel a una vida de clausura de siglos.

Lo que atrae a la mayoría de los visitantes está en su interior: el cuerpo incorrupto de santa Catalina Tomàs, «la Beata», descansa en una urna de cristal. Nacida en Valldemossa en 1531, fue monja en este convento, donde murió en 1574, y es la única santa nacida en Mallorca.

Su panteón, de estilo neoclásico, lo patrocinó a principios del siglo XIX el cardenal Despuig. Catalina Tomàs fue beatificada en 1792, y desde entonces Palma celebra cada octubre las populares fiestas de la Beata, con su famoso carro triunfal recorriendo la ciudad.

El convento mantiene además una tradición muy mallorquina: la elaboración y venta de dulces artesanos. Es una iglesia sencilla y recogida, perfecta para una visita breve y tranquila en pleno centro.

Datos prácticos
  • TipoConvento o monasterio, Iglesia
  • ZonaCasco Antiguo
  • DirecciónPlaça de Santa Magdalena, 1, 07002 Palma
  • HorarioAbierta en horario de culto; conviene consultar horarios. Entrada gratuita.
  • PrecioGratuito.
  • Tiempo de visita15–20 min

Cómo llegar

El consejo de Turismo Palma

Entra a ver la urna de cristal con el cuerpo de la Beata, lo más singular del templo. Y si las monjas tienen abierta la venta de dulces de convento, llévate algunos: es una tradición con siglos de historia.

Curiosidad

En una urna de cristal se conserva el cuerpo de santa Catalina Tomàs, «la Beata», la única santa mallorquina. El convento de canonesas mantiene viva otra tradición muy querida en la isla: la elaboración de dulces artesanos que venden las propias monjas.