El Monasterio de Santa María de la Real es un antiguo monasterio cisterciense situado en el barrio del Secar de la Real, a unos tres kilómetros del centro de Palma. Es uno de los conjuntos religiosos más antiguos y con más historia de la ciudad.
Se fundó poco después de la conquista de 1229 como filial del monasterio de Poblet: los monjes del Císter se instalaron primero en Esporles y, hacia 1239-1266, en este paraje cercano a Palma, rico en fuentes de agua. De estilo gótico mediterráneo, llegó a tener un enorme dominio y poder, con un abad que ejercía jurisdicción civil.
Su vínculo más célebre es con Ramon Llull, que pasó aquí varias temporadas y escribió algunas de sus obras. Los cistercienses lo abandonaron en 1835 con la desamortización, y a finales del siglo XIX se instalaron los Misioneros de los Sagrados Corazones, congregación fundada por el beato Joaquim Rosselló, que vivió y murió en el monasterio.
Hoy sigue siendo lugar de culto y alberga la Biblioteca Balear, un importante fondo bibliográfico sobre las Islas. Su claustro y su iglesia conservan el aire recogido de siglos de vida monástica.