El Parlament de les Illes Balears tiene su sede en el carrer del Conquistador, en uno de los edificios más singulares del centro de Palma: el antiguo Círculo Mallorquín. No es un palacio antiguo, sino la sede de un exclusivo club recreativo de la burguesía y la nobleza mallorquina surgido a mediados del siglo XIX.
El edificio se reformó varias veces; la intervención más importante, entre 1913 y 1918, dio lugar a la elegante fachada modernista que da al carrer del Conquistador, en la que todavía pueden leerse el escudo de Palma y la inscripción «Círculo Mallorquín».
En 1983, con la llegada de la autonomía, el Parlamento adquirió el edificio y se instaló en él. En su interior se conservan salones de gran riqueza decorativa —la sala de las Cariátides, hoy sala de plenos, la biblioteca y varias salas de época—, herencia de aquel club selecto.
El acceso al interior es limitado: se puede ver el vestíbulo, asistir a los plenos (los martes) o consultar la biblioteca, abierta al público; el resto, solo en jornadas de puertas abiertas. La fachada, eso sí, se disfruta a cualquier hora desde la calle.