El Forn des Teatre es una de las estampas más queridas de Palma: una panadería y pastelería junto al Teatre Principal, frente al Gran Hotel, célebre por su fachada modernista de madera pintada de verde.
Es un ejemplo precioso de modernismo aplicado a un comercio. Los paneles ondulados enmarcan puertas y ventanas con líneas curvas y motivos vegetales, y como guardianes aparecen un dragón dorado sobre la puerta y águilas junto a los ventanales. La reforma del local data de 1916, para el hornero Jaume Alemany, como aún puede leerse en el rótulo.
Lo mejor es que sigue siendo un horno en activo, así que, a diferencia de la mayoría de joyas modernistas de la ciudad, esta sí se puede «visitar» por dentro… y probar.
Es la parada perfecta para combinar arquitectura y gastronomía: entra a comprar una ensaïmada bajo la carpintería modernista y haz un alto en la ruta.
