Can Palmer es otro de los edificios modernistas que salpican el barrio de Santa Catalina, en Palma, dando fe de la difusión del art nouveau por la ciudad a principios del siglo XX.
Es obra del arquitecto Gaspar Reynés i Coll, hacia 1908, el mismo profesional que firmó el cercano Hostal Cuba y al que se atribuye también Can Pujol, lo que vincula a estos edificios en un mismo lenguaje y una misma mano.
Forma parte del conjunto modernista de Santa Catalina, un barrio que combina su carácter popular y marinero con estas joyas arquitectónicas que conviene descubrir levantando la vista por sus calles.
Es una parada complementaria para quien quiera profundizar en el modernismo más allá de los grandes edificios del centro.