Can Juny es la casa intermedia del carrer de Can Savellà, entre Can Vivot y Can Catlar del Llorer, y sirve para ver cómo se reformaban estas casas por dentro sin tocar la fachada. La base es gótica, del siglo XVI, pero el patio que se ve hoy es sobre todo el de la gran reforma de finales del XVII; el pórtico de la entrada se añadió ya a principios del XIX.
El zaguán se cubre con un artesonado de madera bajo un arco de medio punto, y al patio se pasa por un arco rebajado sobre pilastras rematadas con capiteles de orden jónico. A la derecha arranca la escalera, con una barandilla de hierro sencilla, y en el centro del patio hay una pila de sección octogonal. En los capiteles están labrados los escudos de los Sala, los Juny, los Cotoner y los Berga: cuatro apellidos, cuatro etapas de la casa.
Esa sucesión se puede seguir casi como un árbol genealógico. En el siglo XVI era de los Pi de Juny; en 1640, al morir Joan Pi de Juny, pasó a los Sala; después la heredaron los Berga y en el XVIII era de los Cotoner. En el XIX la compró Bartomeu Borrás y más tarde Jacint Sastre Quetglas, que instaló dentro un taller de zapatos. Desde los años veinte y hasta 1974 fue del Obispado de Mallorca.
En 1994 se rehabilitó y se convirtió en edificio de viviendas, que es lo que sigue siendo: el patio se mira desde la reja del portal, sin entrar. Está a treinta metros de Can Vivot, así que no supone ningún rodeo.