En la plaça del Mercat se alzan dos edificios casi idénticos, enfrentados y separados por la estrecha calle Costa de Santacília: Can Casasayas y la antigua Pensió Menorquina. Juntos forman uno de los conjuntos modernistas más elegantes de Palma.
Los promovió Josep Casasayas Casajuana, maestro confitero y dueño de la mítica pastelería Can Frasquet. Can Casasayas se levantó entre 1908 y 1910 bajo la dirección del arquitecto Francesc Roca i Simó —que tuvo que dejar la obra al marcharse a Argentina, donde introdujo el modernismo— y la Pensió Menorquina la terminó hacia 1911 Guillem Reynés.
La influencia de Gaudí (Casa Batlló, Casa Milà) se ve en las ondulaciones de las fachadas, los arcos parabólicos, las barandillas de hierro forjado y los motivos florales y de mariposa, todo combinado con las típicas persianas mallorquinas.
La idea original era unir ambos edificios con un puente sobre la calle, pero el Ayuntamiento lo denegó en 1909, así que se quedaron como dos gemelos mirándose de frente. Se admiran desde la plaza; no se visitan por dentro.
