La iglesia de Monti-sion (Montesión) se alza en el corazón del Call, el antiguo barrio judío de Palma, y resume como pocos lugares el cruce de culturas de la ciudad: se levantó sobre el solar de la que había sido la sinagoga mayor del Call, confiscada y demolida en el siglo XIV.
Cuando la Compañía de Jesús llegó a Mallorca, hacia 1561, los jesuitas se establecieron aquí y en 1571 empezaron a construir la iglesia, que no se terminó hasta finales del siglo XVII. Fue un gran centro de predicación, educación y cultura hasta que la orden fue expulsada en 1767.
Su gran joya es la fachada: una espectacular portada barroca de finales del siglo XVII, con columnas salomónicas decoradas con motivos florales, el escudo del patrocinador sostenido por ángeles y, a los lados, las estatuas de los primeros santos jesuitas, san Ignacio de Loyola y san Francisco Javier. Está considerada un precedente de las portadas-retablo.
Dentro, de aire gótico pero con bóveda barroca, se guarda el sepulcro de san Alonso Rodríguez, que fue durante años el humilde portero del colegio. Hoy el conjunto sigue ligado al colegio Montesión.