El carrer del Sol es la columna vertebral de lo que fue el Call Major, el mayor de los dos barrios judíos que tuvo Palma. Hoy no hay nada monumental que visitar: lo que queda es el trazado, el nombre de las calles y una placa que recuerda la antigua entrada al barrio. Precisamente por eso es un paseo que gana mucho si se hace después de pasar por un centro de interpretación o con la historia leída de antemano.
El recorrido natural enlaza el carrer del Sol con el carrer del Call, el carrer de Can Dusai —donde un gran arco en el cruce con Monti-sion indica que ambas eran calles principales del barrio— y el carrer de Santa Eulàlia, identificado como eje del primer emplazamiento de la judería. Son calles estrechas, en cuesta suave y con poco tráfico, dentro del actual barrio de Sa Calatrava.
La comunidad judía de Palma vivió aquí su etapa de mayor peso en el siglo XIV, hasta que los asaltos de 1391 y las conversiones forzosas posteriores terminaron con ella como comunidad organizada. De esa ruptura nace la historia de los conversos mallorquines, los xuetes, que marcó la vida social de la ciudad durante siglos.
El paseo completo por el Call se hace en algo menos de una hora y se puede encadenar con la iglesia de Monti-sion, levantada sobre el solar de la sinagoga mayor, y con el Museo de Mallorca, a pocos metros. Es gratuito, se recorre a cualquier hora y funciona especialmente bien a primera hora de la mañana, cuando las calles están vacías.