Sa Gerreria es un barrio del casco antiguo, entre la Plaça Major y Sa Calatrava, cuyo nombre recuerda a los «gerrers», los alfareros que durante siglos trabajaron aquí el barro. Es uno de esos rincones populares que cuentan la cara menos monumental de la ciudad.
Durante el siglo XX fue degradándose hasta convertirse, en los años ochenta y noventa, en una de las zonas más marginales del centro. A finales de los noventa, el Ayuntamiento puso en marcha un ambicioso plan de rehabilitación que transformó poco a poco el barrio.
Aquella reforma —siguiendo el modelo pionero del cercano Puig de Sant Pere— recuperó calles, viviendas y espacios públicos, y hoy Sa Gerreria es un barrio en plena transformación, con un aire alternativo y emergente.
No es una zona monumental, pero pasear por ella ayuda a entender cómo ha cambiado el centro de Palma en las últimas décadas, más allá de las postales de la Catedral y el Born.