Can Joan de s’Aigo es la heladería y chocolatería más antigua de Palma —y probablemente de Mallorca—, una auténtica institución que abrió sus puertas hacia 1700. Visitarla es hacer un viaje en el tiempo, entre mesas de mármol, lámparas antiguas y azulejos.
Su origen es una historia preciosa: Joan Thomàs, «Joan de s’Aigo», natural de Valldemossa, se dedicaba a bajar nieve de la Serra de Tramuntana, guardada en las casas de nieve, para vender agua fresca en una Palma sin refrigeración. De aquel hielo nacieron después los granizados, los helados y, con el tiempo, el chocolate caliente y la repostería.
Hoy sigue regentada por la misma familia y conserva sus recetas artesanales. Sus productos estrella son el chocolate caliente espeso, el helado de almendra, la horchata y dulces como las ensaïmadas, los quartos y las cocas de patata.
Es una parada casi obligatoria en el casco antiguo: un chocolate con ensaïmada o un helado de almendra aquí forma parte de la experiencia de visitar Palma.
