En plena Plaça del Temple, en el corazón del antiguo Call —el barrio judío de la Palma medieval—, se alza esta estatua de bronce dedicada al cartógrafo Jehuda Cresques, (Jafudà Cresques, en catalán). Es obra de la escultora María Isabel Ballester y se inauguró en 2007, muy cerca del lugar donde se cree que vivió la familia.
Jafudà Cresques (siglo XIV) fue hijo de Abraham Cresques; juntos, conocidos como «los Cresques», fueron una familia de judíos mallorquines que firmó el Atlas Catalán de 1375, considerado el mapa más importante de la Europa medieval. Eran además relojeros y constructores de brújulas e instrumentos náuticos, en una Mallorca que era encrucijada comercial del Mediterráneo.
Tras el asalto a la judería de Palma en 1391, Jafudà se vio forzado a convertirse al cristianismo y adoptó el nombre de Jaume Ribes. Marchó a la península y se le ha vinculado —de forma debatida entre los historiadores— con la escuela de cartografía portuguesa.
La estatua se levanta frente al Temple, en el barrio de Sa Calatrava, uno de los rincones más tranquilos del casco antiguo. Es un buen punto de partida para entender la huella judía de la ciudad. Está en la vía pública, así que se puede ver a cualquier hora.