Fachada de la basílica de Sant Francesc de Palma, con su gran rosetón, la portada barroca y la estatua de Ramon Llull delante

Basílica de Sant Francesc

La Basílica de Sant Francesc es, junto a la Catedral, una de las iglesias más importantes y bonitas de Palma. Los franciscanos se instalaron aquí en 1281 y levantaron un gran templo gótico que se fue construyendo entre los siglos XIII y XIV, en una de las plazas más agradables del casco antiguo.

Su fachada, sin embargo, es muy posterior: la original quedó destruida por un rayo en 1580 y la actual se rehízo a lo largo del siglo XVII. El resultado es un impresionante portal barroco, considerado la culminación de este estilo en Mallorca, que contrasta con el interior, de pura esencia gótica: una sola nave amplísima con capillas laterales y bóveda de crucería.

Detalle fachada iglesia de San Francisco

La joya del conjunto es el claustro gótico, el más bello de la ciudad y único en el contexto de la antigua Corona de Aragón. De planta trapezoidal, con arcos ojivales lobulados sobre columnas estilizadas, rodea un jardín con naranjos y un pozo en el centro: uno de esos rincones donde el bullicio de Palma desaparece.

En el interior se encuentra el sepulcro de Ramon Llull, el gran pensador mallorquín, esculpido en alabastro en 1487. Y en la plaza, frente a la basílica, una estatua recuerda a fray Juníper Serra, el misionero mallorquín que fundó las primeras misiones de California.

Datos prácticos
  • TipoIglesia
  • ZonaCasco Antiguo
  • DirecciónPlaça de Sant Francesc, 7, 07001 Palma
  • HorarioVisita turística (iglesia y claustro) con entrada de pago, en torno a las 10:00-18:00. Confirma horario y precio actualizados, ya que varían.
  • PrecioEntrada de pago para la visita turística (confirma el precio actualizado). Acceso libre en horario de culto.
  • Tiempo de visita45 min – 1 h
  • Web oficialspiritualmallorca.com

Cómo llegar

El consejo de Turismo Palma

Dedica un buen rato al claustro, lo mejor del conjunto, sobre todo a media mañana cuando entra la luz. Y busca el sepulcro de Ramon Llull: en la parte baja tiene siete hornacinas vacías que nunca llegaron a terminarse.

Curiosidad

El sepulcro de Ramon Llull, en alabastro, tiene en su parte inferior siete hornacinas vacías. Estaban pensadas para representar las siete artes liberales, pero nunca llegaron a esculpirse las figuras y siguen así, sin terminar, desde el siglo XV.