Fuera del casco antiguo, en el carrer de Monsenyor Palmer, está la sinagoga en activo de Palma, sede de la Comunidad Judía de las Islas Baleares. Es el contrapunto lógico al recorrido por el Call: después de caminar por unas calles donde de la comunidad medieval solo queda el trazado, aquí hay una comunidad viva.
La comunidad actual se define como un espacio diverso, con miembros de orígenes distintos, y reconoce expresamente el legado de los xuetes, los descendientes de los conversos mallorquines. Ese reconocimiento tiene también una dimensión institucional reciente: en septiembre de 2023 el Parlament de les Illes Balears aprobó una declaración que reconoce la marginación y la discriminación que sufrieron los xuetes e insta a divulgar el legado judío de Mallorca.
No es un monumento ni un museo, así que no se visita por libre. Quien quiera conocerla debe registrarse previamente a través de la propia comunidad, que gestiona las visitas. Conviene plantearlo con antelación y entender que se entra en un lugar de culto en uso.
Queda a un paseo del centro, camino de Santa Catalina y del Paseo Marítimo, así que encaja bien al final de una jornada dedicada a la Palma judía o combinada con esa zona de la ciudad.