La Pajarita es uno de los colmados más antiguos de Palma que siguen abiertos. Lo fundó Llorenç Mulet Rubí en 1872 en el carrer de Sant Nicolau, a un paso de la plaza Major, y hoy lo lleva la sexta generación de la misma familia.
No se llamó siempre así: al principio era Es Cavallet de Paper. El nombre actual acabó imponiéndose y es el que sigue en la fachada.
Buena parte de su historia es la historia de lo que Mallorca fue probando por primera vez: fue el primer comercio de la isla que vendió café, el primero en traer champán Moët & Chandon y el primero en poner plátanos a la venta. Conserva además la primera cortadora Berkel que se instaló en un colmado mallorquín.
Sigue funcionando como colmado: embutidos, quesos, conservas, chocolate y producto mallorquín. Es de esos sitios en los que merece la pena entrar aunque no vayas a comprar nada, solo por ver el mostrador.