Sa Calatrava es uno de los barrios más bonitos y con más encanto del casco antiguo de Palma. Ocupa el extremo sureste de la ciudad histórica, junto al mar, limitado al sur por la muralla y el Parc de la Mar, y forma un dédalo de callejuelas medievales llenas de rincones con historia.
El barrio toma su nombre de la orden militar de Calatrava: pocos años después de la conquista cristiana, el conde Nuño Sanç donó estos terrenos —entonces huertos cercanos a la Almudaina— a los caballeros de Calatrava. Aquí se asentó después el Call Major, el barrio judío, y aquí está también el convento de Santa Clara.
Pasear por sus calles es asomarse a la mezcla de culturas judía, musulmana y cristiana, y a portales con anchas bóvedas que antaño servían para guardar carruajes y hoy son patios y garajes.
Tras décadas de mala fama como antiguo «barrio chino», Sa Calatrava se ha convertido en una de las zonas de moda de Palma, con bares alternativos, restaurantes, boutiques y hoteles con encanto, sin perder su aire auténtico.