Palma con niños

Palma funciona bien con niños por una razón sencilla: casi todo está cerca, hay mar dentro de la propia ciudad y el casco antiguo es peatonal, así que se puede caminar sin ir pendiente del tráfico. La clave está en alternar: un monumento, un parque, una playa.

Lo que mejor funciona

  • Un castillo de verdad. El castillo de Bellver es circular, tiene foso, patio y terraza con vistas de toda la bahía, y está rodeado de un bosque para correr después.
  • Cuevas. Las cuevas de Gènova están dentro del término municipal y no hace falta cruzar la isla.
  • Playa urbana. Can Pere Antoni está a diez minutos de la Catedral; Cala Estància es resguardada y poco profunda.
  • Parques. El Parc de la Mar y S’Hort del Rei, a los pies de la Catedral, permiten combinar monumento y desahogo.
  • Mercados. El Olivar por la mañana: color, pescado vivo y sitio para desayunar.

Lugares de la guía marcados como familiares

Interiores de pago, cuando el día se tuerce

Si llueve, aprieta el calor o los niños ya no quieren ver una iglesia más, Palma tiene una segunda línea de planes bajo techo. No son lugares de la guía —están en polígonos y centros comerciales, y no tienen nada que ver con la ciudad histórica—, pero resuelven una tarde. Horarios y precios cambian a menudo: conviene reservar y confirmarlos en su web.

  • Super Rabbit — 4.000 m² de camas elásticas, rocódromo, minifútbol y un chiquipark para los más pequeños, en el polígono de Son Castelló (Gremi des Fusters, 46). Se entra por sesiones de 60 o 90 minutos y los calcetines antideslizantes son obligatorios.
  • Mallorca Bowling — catorce pistas en el Camí dels Reis, 211, con barreras y rampas para los niños, además de recreativos, billar y futbolín. Abre solo por la tarde y la noche.
  • Another World — realidad virtual con movimiento libre en el centro de ocio Ocimax, a partir de seis años y de dos a doce jugadores por partida, en sesiones de una hora.
  • Escape rooms — hay varias en la ciudad, pero mira antes la edad recomendada: en QuestQuest (Ricard Ankerman, 46) las salas piden catorce o dieciséis años, así que no son plan para niños pequeños.

Consejos prácticos

  • El suelo del casco antiguo es empedrado y hay escalones: con carrito cuesta. La zona del Born, el Parc de la Mar y el Paseo Marítimo son mucho más llanas.
  • En verano, monumentos por la mañana y playa por la tarde. A mediodía las plazas no tienen sombra.
  • Las visitas de interior largas (Catedral, Bellver) funcionan mejor a primera hora, antes del cansancio y de la cola.
  • Si llueve, mira Palma si llueve: hay museos que se visitan rápido y mercados cubiertos.